Mezclemos tus ganas con las mias.
Les añadimos tus cambios, tu forma de ver la vida y las juntamos con mi ilusión y todas mis sonrisas.
Como ingrediente fumdamental elegimos la confianza, y la aliñamos con lo más dulce de cada día.
Agitamos suavemente, con calma, sin prisas.
Se añaden tus ansias y un poco más tarde, despues de dejarlas reposar, sazonamos el cóctel con mi niñería.
Lo inimaginable con lo imaginado, lo real con lo soñado.
Lo llenamos de besos, abrazos y caricias...y sin acostumbrarnos, procuramos mejorar la receta día a día.
El ingrediente secreto, el toque especial...lo pones TÚ.